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Entre padre e hijo
Podría haberse tratado
de la mismísima personificación del dios
Apolo. Nada de eso, se trataba de Marcos. A la edad de
17 años, había desarrollado un cuerpo armonioso,
perfecto. Estaba apoltronado en el sofá y el sol
de la tarde, cuyos perezosos rayos se diluían débilmente,
bañaban esa desnudez, cubierta apenas por una breve
ropa interior. Dormitaba. Con la cabeza echada hacia atrás,
el brillo solar se posaba en su barbilla sombreada apenas
de incipiente barba. Totalmente relajados, sus brazos
caían hacia los costados. El libro que había
comenzado todavía estaba en su mano derecha. El
torso, fuerte, coronado de dos pezones rosados, como capullos
entreabiertos, mostraba un vello temprano y casi adolescente
entre los ya adultos pectorales. El dorado vello, se repetía
en su ombligo y formaba una delicada línea que
descendía por su vientre suave hasta esconderse
debajo de su boxer blanco ....
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En la carretera
Abejorro era un muchacho bastante
normal hasta que llegaron las vacaciones de sus dieciocho
años. En la escuela era apreciado por sus profesores
y compañeros. Como es nadador y corredor, su cuerpo
ha crecido muy bien proporcionado. Sus facciones, el hoyuelo
en la pera, el cabello algo largo y desordenado, hacían
que muchas compañeras estuvieran dispuestas a dejarse
seducir. Pero él sabía muy bien lo que le
gustaba y lo que no. Y aunque entre sus sueños
estaban algunos varones de su colegio, se cuidó
muy bien de no darlo a conocer, ya que sabía muy
bien que sería rechazado. Cuando terminó
la enseñanza secundaria, se inscribió en
la universidad para estudiar sociología. Sabía
que no le sería fácil, porque los recursos
eran escasos. Pero prefirió no pensar más
en eso y salió a la Carretera Panamericana a hacer
dedo. Así comenzarían unas vacaciones inolvidables,
que cambiarían su vida para siempre. Pero eso ocurriría
más adelante. Ahora está sentado en un paradero
mojado ...
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Sueño de Año
Nuevo
Alex dejó el mando del
televisor con desgano encima de la mesilla. Había
estado pasando canales por inercia, sin encontrar nada
que no se pareciera a los típicos especiales de
Fin de Año. Basura que le recordaba que había
pasado otro maldito año de ausencia. Acomodó
su cabeza en el respaldo del gastado sillón, mirando
el techo fijamente. Ni siquiera había comprado
las "uvas de la suerte". ¿Para qué?
Total, estaba a punto de recibir el nuevo año totalmente
solo, hundido en su pena, recordando cada día más
a aquel ser que le llenaba de alegría y luz la
vida. Elías... Pensó en el día que
se conocieron, en aquella clase del instituto en el que
ambos estudiaban. Recordó como se fueron haciendo
amigos, día tras día, y como...se enamoró
de él. Cuando entraron a la Universidad, Alex ya
era consciente de su homosexualidad, y de su amor imposible
por Elías, su mejor amigo. Le dolía mucho,
pero prefirió callar para al menos conservar su
amistad. Una sonrisa se dibujó en los labios ...
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Cuando el tamaño sí
importa
A mi amigo José le gustan
los encuentros con tipos grandotes, esto es, aquellos
quienes la naturaleza ha beneficiado con una contextura
que sale de la media (no necesariamente mejorada en el
gimnasio): altura que va del metro ochenta y cinco para
arriba, espaldas generosas, brazos fuertes y piernas poderosas.
¿Por qué? Bueno, según José
la razón es sencilla: En la mayoría de los
casos estos cuerpos son proporcionados, y casi siempre
(hay excepciones) unas manos grandes o unos pies importantes
se corresponden con una entrepierna para quitar el sueño.
La última experiencia con los habitantes de ese
mundo de Gulliver la tuvo hace un par de días,
y por lo que me contó, fue excelente. Por cuestiones
de trabajo José tuvo que viajar a una localidad
del interior en la cual debería pasar la noche,
habiendo programado su regreso muy temprano a la mañana
siguiente. Por esta razón trabajó sin pausas
durante todo el día, llegando al hotel en donde
tenia reservada una habitación ...
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Mi primera fiesta
Recuerdo mi primera fiesta en
casa de una amiga, sus padres habían salido de
viaje, y ella nos había preparado la casa para
que pasáramos allí el fin de semana sólo
los más cercanos a ella. Estos éramos, Juan,
Ana, Luna, yo y lógicamente ella, Elisa. El viernes
comenzó el jolgorio, Elisa, vive en una de las
zonas más ricas de Madrid, y sus padres tienen
un hermoso chalet de tres plantas, entre los amigos montamos
los dormitorios en las plantas superiores, dormiríamos
los cinco en la planta terraza, pues era verano. Y preparamos
en la segunda planta tres dormitorios que usaríamos
en caso de tener éxito con algún ligue,
Elisa la mayor tenia 19 años, los demás
17, lógicamente y por raro que resulte, a esa edad,
estábamos de vuelta en el tema del sexo. Como a
las ocho de la noche del viernes, y una vez terminamos
de preparar la fiesta comenzaron a llegar los invitados,
todos eran conocidos, aunque yo no sabia de la existencia
de algún gay, aunque tenia la esperanza de que
aquella ...
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Primera experiencia
Fue sensacional, lo que tanto
ansiaba por fin llegó, y encima de las manos que
yo quería .... Primero diré que me considero
un buen tipo, ahora tengo 19 años, mido 183 cm
soy moreno y un buen físico que mi trabajo me cuesta
mantener a diario en el gym, en cuánto a atributos
rondo por lo normal y si de algo estoy orgulloso es de
mi culo, en fin, cada uno barre para sí mismo.
Mi primera vez fue cuándo tenía 18 años
y salía de una reunión de los scouts, un
viernes allá las 22:30, iba con mi amigo Manuel,
caminando él con la bici al lado y yo fumando,
le solía acompañar un trozo ya que el iba
a su villa en la que dormía su familia los fines
de semana, que quedaba a 40 min. de la ciudad en bici
y siempre le acompañaba un trozo hasta un descampado,
empezamos a hablar de la masturbación y me inventé
mil excusas para ir acompañándolo más
y más. Me encantaba estar con él, para mí
era como un dios, el era todo lo que yo quería
ser,... Caminado llegamos al final de la ciudad dónde
ya empezaban los ...
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